El pasado 15 de abril, para celebrar el día de la cocina chilena, me propuse preparar dos cosas que fueran típicas de nuestra cocina, y a la vez clásicos de mi abuela**. Desde chica, mi postre favorito ha sido la leche asada (hecha por ella obviamente; suavecita por dentro, tostada por fuera). Hace tiempo que pensaba hacerla, y bueno, ese día pasé a la acción. A continuación los detalles.